Eran 4 días ya perdido en aquel barrio extraño en una ciudad
distinta de una región diferente, el frío tenía mis manos tiesas ya que sólo
cargaba una camisa de mangas largas la cual
estaba rota debido a todo lo que había acontecido en estos cuatro días, mi
jean azul estaba café de tanto lodo y lluvias, mis zapatos desgastados…
Estaba
a punto de llegar al final de la cima, sin saber que iba a encontrar, por lo
cual había luchado tanto, ahí estaba frente a esa puerta de aquella casa
abandonada, donde empezó todo…
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